¡Nunca más!

Siempre dicen que no volverá a suceder, sin embargo basta un momento para que sus golpes retornen cada vez con más fuerza.

Ciudad de México, 07 agosto 2017.- Es difícil pensar que en la modernidad de siglo XXI aún se susciten eventos de violencia dentro del hogar, es conocido que son más destacables en zonas rurales y de menor magnitud en zonas urbanas.

Un estudio de la UNAM realizado por las Doctoras Lourdes García Fonseca y la Dra. Beatriz Cerda de la O; arroja que la violencia se da tanto en forma física como psicológica.

Este tipo de actos son el reflejo, del núcleo familiar donde se desenvuelve; en una estructura familiar adecuada es difícil denotar este tipo de conductas dado los valores que son transmitidos de forma positiva, pero cuando el caso es contrario, se genera complejos, dichos complejos son  reafirmados en la vida como estigmas o marcas sociales, que conllevan a tomar medidas que permitan a la persona sentirse mejor, mediante el abuso de poder físico y autoridad sobre la persona más débil de su núcleo, ya sea la mujer o bien los infantes.

Datos que arrojan el estudio de las Doctoras dejan ver lo siguiente: el Instituto Nacional de Estadística, Geográfica e Informática (INEGI) en conjunto con el Fondo de las Naciones Unidad para la Infancia (UNICEF) demuestran  que en cada de tres hogares en México se reportan casos de violencia intrafamiliar y el 72.2%  se encuentra en actividad violenta frecuente; las cifras arrojadas por la Encuesta Nacional sobre Violencia Intrafamiliar (ENVIF) que se realiza en el año de 1999 dentro de 6000 viviendas se registra que uno de cada tres hogares se presenta algún tipo de violencia y en manera recurrente el 32.5% llevada por hombres y 22% por las mujeres.

El detectar casos de violencia dentro de un hogar puede ser por medio de los factores y análisis de comportamiento, se presenta en agresiones físicas visibles con frecuencia, o bien con actitudes hostiles en modo de defensa ante las personas que lo rodean. Dentro de estos factores se puede dejar entre ver que existen distintos tipos de violencia dentro de un hogar, algunos se presentan de forma casi imperceptible y otras de modo muy visible.

Violencia física: Con una gran tasa de mortalidad alta, provocada por manifestaciones agresivas como golpes, empujones, rasguños, heridas causadas con objetos punzo cortantes o bien intento de estrangulamiento; esta es una de las más frecuentes hacia mujeres y niños, y en algunos casos a hombres, es importante mencionar que ellos no se encuentran exentos de estos hechos.

Violencia Psicológica o Emocional: Se presenta en forma de palabras,  se dice que las palabras hieren más que los golpes, insultos, amenazas, manipulación, intimidación, posesividad exagerada; se presenta de modo en ataque verbal que puede dejarte sin voluntad y autoestima permitiendo así ser una persona vulnerable a cualquier ataque posible.

Violencia Sexual: Se presenta en todo tipo de ataque sexual, manoseo, palabras obscenas, penetración si consentimiento, miradas lascivas, exposición de los órganos sexuales; esta presenta ambos tipos de violencia en uno solo, la emocional y la física.

Violencia Económica; Esta se presenta de modo controlador, quitándote todo tipo de apoyo y sustento, creando a una persona totalmente dependiente y manipulable.

Podemos decir que nadie está exento de presentar casos como este, se presenta en cuestiones tan simples como, en una inocente salida de novios mientras él se expresa de ti como su “tontita” a partir de ese momento te está estigmatizando, convirtiéndote en una persona con complejos emocionales; Se debe mencionar que al hablar de temas de violencia no distingue clases sociales ni géneros o mucho menos edad; Las victimas más frecuentes y toman un papel importante en este tema son los menores de edad, que en grandes cantidades se presenta por parte de los padres o lo familiares, con golpes, ataques verbales psicológicos o abusos sexuales.

Es importante mencionar que si no es algo nuevo, bien es algo a lo que se debe estar muy atento, existen instituciones de apoyo como las Unidades de Atención y Prevención de la Violencia Familiar (UAPVIF), El Centro de Atención para Violencia Intrafamiliar, y el Centro de Terapia de Apoyo a Víctimas de Delitos Sexuales entre otros en el D.F. y en el Estado de México los Centros de Atención y Maltrato Intrafamiliar y Sexual (CAMIS) y el Instituto Nacional a la Mujer.

Estas instituciones cuentan con ayuda psicológica así como asesoría jurídica, de modo que permite orientar y ayudar a víctimas de violencia dentro de nuestro país.

La violencia intrafamiliar es un problema de todos, tanto de quien la recibe, tanto como quien la detecta, es un círculo vicioso que debe ser atacado desde su raíz, es importante destacar que si percibimos ataques de este tipo ya sea ajeno a nosotros o no, se debe contactar inmediatamente con las autoridades necesarias, pudiendo así salvar una vida o muchas más, poner límites y dar a entender que se está dispuesto a combatir este cáncer social diciendo ¡Nunca Más!

Por: Thania Lugo Navarro

 

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