Unesco añade 32 tradiciones a la lista del patrimonio inmaterial

Ciudad de México, 19 de diciembre de 2020. La organización destacó que este año se ha centrado en los expedientes trasnacionales, que promueven la cooperación internacional

La Unesco indicó este jueves que tres nuevas tradiciones han sido inscritas en la Lista del patrimonio inmaterial que requiere medidas urgentes de salvaguardia y otras 29 en la representativa del patrimonio cultural inmaterial.

Su inscripción ha tenido lugar durante la XV reunión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que ha agrupado desde el martes a más de 800 participantes en línea de casi 140 países y se clausura este sábado.

La lista de salvaguardia urgente incluye “elementos del patrimonio vivo cuya perennidad está amenazada y permite movilizar la cooperación y la asistencia internacional necesarias” para reforzar su transmisión, dijo en un comunicado la Organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Entre las tres nuevas tradiciones añadidas, que elevan a 67 el total, se encuentra el barniz de pasto Mopa-Mopa de los departamentos colombianos de Putumayo y Nariño, cuya inscripción fue validada este martes.

La Unesco hizo balance hoy de los nuevos elementos y en sus dos últimos días de reunión el comité se centrará en cuestiones más internas, como quién presidirá el encuentro el próximo año. En esta ocasión lo ha hecho la ministra de Cultura, Género, Entretenimiento y Deporte de Jamaica, Olivia Grange.

La Lista representativa del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad tiene como objetivo dar visibilidad a tradiciones y conocimientos de las comunidades y con las nuevas inscripciones de estos días cuenta actualmente con 492 elementos.

Paraguay ingresó por primera vez en ella con el “tereré“, una bebida ancestral guaraní preparada tradicionalmente en una jarra o un termo y que mezcla agua fría con el “poha ñana”, una hierba medicinal previamente machacada en un mortero.

España sumó la fiesta ecuestre de los caballos del vino, de la localidad murciana de Caravaca de la Cruz, que se celebra cada año entre el 1 y el 3 de mayo y comprende diversos eventos que sitúan al caballo en el centro de la misma, enjaezados con soberbias capas bordadas de seda y oro.

El “chamamé” argentino, una danza en la que los ejecutantes bailan fuertemente abrazados, también fue añadido, junto a otros como la danza guerrera budima del pueblo zambiano we o el cuscús, una candidatura que había sido compartida por Argelia, Marruecos, Mauritania y Túnez.

La Unesco destacó que este año se ha centrado precisamente en los expedientes trasnacionales, con un total de 14 inscripciones que a su juicio atestiguan “la capacidad del patrimonio inmaterial para reunir a los pueblos y promover la cooperación internacional”.

Entre ellas están el arte de la relojería mecánica, de Suiza y Francia, la carrera de dromedarios, de Emiratos Árabes Unidos y Omán, o el arte musical de los trompistas, de Francia, Luxemburgo, Bélgica e Italia.

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