Obama: Denuncias de fraude sin bases ponen en riesgo a la democracia de EUA

Ciudad de México, 13 de noviembre de 2020. En entrevista próxima a transmitirse, el expresidente de EU señaló que las quejas de Donald Trump “parecen estar motivadas, en parte, por el hecho de que al presidente no le gusta perder y nunca admite la derrota”

El expresidente estadounidense Barack Obama advierte que las denuncias sin base de fraude que ha hecho Donald Trump colocan a la democracia “en un camino peligroso”.

En una entrevista para el programa 60 Minutes, de CBS News, que se transmitirá el domingo y de la que se difundieron extractos, Obama señala que las quejas del actual mandatario “parecen estar motivadas, en parte, por el hecho de que al presidente no le gusta perder y nunca admite la derrota”.

Sin embargo, Obama se dice más preocupado por los republicanos que le están siguiendo el juego a Trump. “Es un paso más para deslegitimizar no sólo a la próxima administración de Joe Biden, sino la democracia en genera. Y ese es un camino peligroso”.

Obama está concediendo una serie de entrevistas con motivo del próximo lanzamiento de sus memorias presidenciales: “A Promised Land” (Una Tierra Prometida). El libro sale a la venta el 17 de noviembre.

En él, de acuerdo con extractos que han publicado diversos medios, plasma su noción de que su triunfo, en las elecciones de 2008, abrió una ola de división que el Partido Republicano aprovechó. “Fue  como si mi presencia en la Casa Blanca hubiera desatado un pánico arraigado, la sensación de que el orden natural se había roto”, explica en el libro, del que CNN obtuvo una copia.

“Eso es exactamente lo que Donald Trump entendió cuando empezó a decir que yo no había nacido en Estados Unidos y era, por tanto, un presidente ilegítimo. A millones de estadounidenses asustados por la idea de tener un hombre negro en la Casa Blanca, les prometió un elixir para su ansiedad racial”.

Además de hablar de su niñez y de cómo entró y creció en el mundo de la política, el libro ofrece una reflexión profunda sobre lo que, a su juicio, ha sucedido con el Partido Republicano. A decir de Obama, un hito fue la designación de Sarah Palin como compañera de fórmula de John McCain, justo para las elecciones en que Obama arrasó.

“A través de Palin, parecía como si los espíritus oscuros que por mucho tiempo estuvieron en los márgenes del Partido Republicano moderno -la xenofobia, el antiintelectualismo, las teorías paranoicas de la conspiración, una antipatía hacia los negros y los morenos- estuvieran encontrando su camino hacia el centro”, cuenta.

Critica el obstruccionismo republicano, a la vez que reconoce que se quedó corto en una serie de temas, entre ellos el no haber logrado la aprobación de una reforma migratoria extensa, un fracaso que describe como una “pastilla amarga de tragar”.

Haciendo una evaluación de su administración, Obama no cree que su agenda haya estado equivocada, pero sí que no logró unir a la nación “detrás de lo que sabía era correcto. Lo cual, para mí, era igualmente una maldición”.

En el libro, Obama subraya que “nuestra democracia parece estar al borde de la crisis. Una crisis anclada en el enfrentamiento fundamental entre dos visiones opuestas a lo que Estados Unidos es y debería ser”, de acuerdo con otros extractos publicados por la revista The Atlantic. Se trata, insiste, de una crisis “que ha dejado a los ciudadanos divididos, enfadados y desconfiados”.

Eso no es algo que resuelva una elección, explica Obama, que terminó el libro antes de las elecciones del pasado 3 de noviembre. “Nuestras divisiones son profundas, nuestros desafíos son abrumadores”.

Sin embargo, Obama se declara optimista a largo plazo. Con “trabajo duro, determinación y una buena dosis de imaginación”, opina. Estados Unidos podrá mostrar “lo mejor que tenemos”.

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