La soledad se asocia con la demencia.

Ciudad de México, 5 de noviembre del 2018.- Un nuevo estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Florida que involucra datos de 12 mil participantes, recolectados durante 10 años, informó que la soledad puede aumentar el riesgo de padecer demencia en un 40%.

El riesgo es general, sin importar género, etnia o educación, o si tiene contacto social regular con amigos y familiares. La investigación fue publicada en la revista Journal of Gerontology: Psychological Sciences.

Angelina Sutin, la investigadora principal del estudio, comentó:

“NO SOMOS LAS PRIMERAS PERSONAS EN DEMOSTRAR QUE LA SOLEDAD ESTÁ ASOCIADA CON UN MAYOR RIESGO DE DEMENCIA”. PERO ESTA ES, POR MUCHO, LA MUESTRA MÁS GRANDE HASTA EL MOMENTO, CON UN LARGO SEGUIMIENTO. Y LA POBLACIÓN ERA MÁS DIVERSA”.

El equipo de Sutin hizo uso del Estudio de salud y jubilación financiado con fondos federales, una mirada longitudinal a los estadounidenses de 50 años o más y sus cónyuges. El objetivo fue determinar los efectos de la soledad sobre la salud mental de las personas.

El análisis mostró las interacciones sociales de los participantes, así como todo lo relacionado con sus sentimientos de soledad; adicionalmente, cada dos años, los participantes fueron evaluados con pruebas cognitivas. Todo durante 10 años.

Durante este tiempo, mil 104 personas desarrollaron demencia. Es probable que las personas que se sienten solas tengan varios factores de riesgo para padecer demencia, como la diabetes, hipertensión y depresión. Estas personas tienen menos probabilidades de ser físicamente activas y más propensas a fumar. Incluso después de ajustar esos riesgos compartidos, la soledad aún predecía la demencia.

Existen varias maneras en que la soledad puede poner a una persona en riesgo de demencia. Al respecto, los investigadores sugieren tres posibles explicaciones:

En primer lugar, se propone que el malestar asociado a la soledad podría desencadenar un proceso de inflamación que, al perdurar en el tiempo, afecta al organismo, particularmente al sistema nervioso.

En segundo lugar, las personas pueden hacer frente a la soledad a través de comportamientos que pueden dañar el cerebro, como beber en exceso o ser sedentario.

Una tercera forma es a través de la falta de interacción social significativa. Mantener la mente ocupada puede promover la salud cognitiva que proporciona la motivación y la estructura para ayudar a mantener el funcionamiento cognitivo.

Lo importante es saber que se está a tiempo de poder ayudar o ayudarse. La soledad se trata de un factor de riesgo que se puede modificar a fin de evitar las consecuencias negativas asociadas.

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